martes, 14 de abril de 2020

Se permite la ternura


Uno de los desafíos colectivos e individuales de este tiempo es cortar con los métodos drásticos, invasivos y violentos que formaban parte de muchas dinámicas humanas, especialmente la educación y la crianza.

Nuestros ancestros fueron coaccionados a impartir "rejo" para parecer buenos padres, buenas madres o buenos maestros,
y además de ser inflexibles y rígidos, debían ser distantes, apáticos y hasta antipáticos...

Es así como en nuestra memoria celular generacional la ternura está castrada, prohibida y negada.

Hay que mover la mente, el corazón, los brazos y la boca para permitirnos vivir nuestra hermosa sensibilidad de seres humanos y disfrutar de toda la belleza que nos rodea.

Solo hay que cortar con aquellas pautas de crianza anticuadas y obsoletas que se basaban en el miedo y comenzar a acompañar con humildad y desde, con y para el amor. 

"El amor sin ternura es puro afán de dominio 
y de auto afirmación hasta lo destructivo. 
La ternura sin amor es sensiblería blanda,
 incapaz de crear nada".
Fernando Savater

domingo, 22 de septiembre de 2019

Excelencia ¿Es posible?


Muchas empresas, colegios e instituciones tienen entre sus valores la EXCELENCIA, buscando que la gente se anime a fijarse un alto estándar de comportamiento que a veces resulta incomprensible, porque es completamente subjetivo y los indicadores terminan siendo muy técnicos, alejados de la sensibilidad humana.

¿Quién determina lo que es la Excelencia en determinada cultura? Los líderes. Aquellos que tienen la responsabilidad de guiar a otros son los que con su comportamiento fijan el tope de la Excelencia en todo sentido. Es por eso que la literatura empresarial o los manuales de convivencia parecen letra muerta si los líderes no actúan de acuerdo con lo que se entiende por Excelencia en cada cultura.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, la Excelencia significa: "Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo". Los líderes entonces son los que más esfuerzo deben realizar para llegar a esa calidad o bondad superior que esperan ver en quienes los siguen.

La excelencia no tiene un límite definido, cada cual sabrá que tan lejos o que tan cerca está de alcanzar su nivel superior como ser humano, lo importante es buscarla de manera constante y sentir que siempre se está a mitad de camino, para que la soberbia no la rebaje. 

"La excelencia moral 
es el resultado del hábito. 
Nos volvemos justos 
realizando actos de justicia, 
templados, realizando actos de templanza; 
valientes, realizando actos de valentía".
Aristóteles


jueves, 1 de agosto de 2019

Argentina capacita en valores a los jóvenes


"Vamos a capacitar a los jóvenes en Valores", dice un anuncio oficial en Argentina y mucha gente siente alivio porque considera que las nuevas generaciones no saben de respeto, ni de responsabilidad, ni de disciplina.

Cada generación piensa que "se acabaron los valores", que su época  fue la mejor y que para "formar personas de bien", hay que recurrir a métodos drásticos porque las madres y los padres perdieron autoridad y los jóvenes hacen lo que quieren.

Ni tinto ni tanto; no son las madres y los padres los que han cambiado, todo nuestro entorno social ha experimentado un cambio sin precedentes en los últimos cien años.

Y son varios los factores que han impulsado estos cambios: las nuevas tecnologías y los nuevos medios nos han construido un nuevo escenario de convivencia que a su vez exige nuevos códigos éticos, morales y en definitiva, humanos.

Hoy, actuar con honradez ya no es una elección, es una obligación, porque las redes sociales nos exponen como nunca antes; cada vez se hace más difícil mentir en un curriculum, en un trabajo y hasta en una relación sentimental. 



Estamos siendo observados unos a otros y de una manera casi obsesiva, con lo cual, hay que desarrollar nuevas herramientas personales para sobrevivir en esta jungla de valores en la que algunos conceptos parecen mezclarse.

Hoy, el respeto es un deber ciudadano, porque si te pasas con un piropo, puedes ir a la cárcel por acoso; la responsabilidad también pasó a ser una exigencia social, porque los padres que negaban su paternidad o abandonaban a sus hijos o las familias que abandonaban a sus abuelos, se exponen a denuncias y sanciones en las que interviene el aparato de justicia.

¿Se acabaron los valores? No, todo lo contrario, se demandan más y por eso es urgente capacitarnos como madres, padres y docentes de todos los niveles, si queremos estar medianamente conectados con la generación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes que nos guste o no, son los llamados a seguir impulsando las grandes transformaciones hacia una sociedad más armónica y feliz. 



Ahora que las oportunidades laborales son tan amplias, se requiere que los jóvenes tengan claros sus talentos desde la más tierna edad y los perfeccionen con estudio y constancia, no solo para asegurar su sostenibilidad económica, sino ante todo les abra caminos para su plena realización personal.

Si quieres saber en qué consisten nuestros talleres para docentes, madres, padres y estudiantes de todos los niveles, así como nuestros materiales de apoyo, escríbenos a creatriz@gmail.com

Diseñamos capacitaciones a la medida de colegios, universidades, empresas e instituciones, porque los valores siguen existiendo, ¡solo cambia su lenguaje!





lunes, 8 de abril de 2019

Creciendo solos


Millones de niñas y niños pasan la tarde sentados frente a una computadora o con un celular en la mano buscando incansablemente algo que les distraiga.

Inmersos en una realidad virtual, están perdiendo un tiempo valioso para descubrir sus talentos y comenzar a canalizarlos.

¡¡¡¡A los bebés se les distrae con un celular!!!

Y no es una postura retrógrada sino CONSCIENTE, porque el celular, la computadora, la tablet y otros dispositivos emiten una radiación electromagnética que poco a poco va disminuyendo la energía de los niños.

Tampoco se trata de generar culpa, es sabido que tanto papá como mamá trabajan, muchas veces porque el dinero de uno solo no alcanza y otras, porque parece que nadie quiere quedarse en casa a criar a los hijos, eso no da prestigio social...

Nos quejamos de la corrupción, sin embargo dejamos que los chicos crezcan solos, sin saber la diferencia entre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto, lo real y lo virtual.  

Muchos adultos no fijan límites porque probablemente ignoran el riesgo para la salud y porque también ellos están atrapados por alguna pantalla y más de una conversación virtual.

Si los adultos siempre estamos pegados al celular, la tablet o la computadora, difícilmente los chicos y chicas pueden pensar que sea malo.

La solución no es cortar con la tecnología sino ponerla en su lugar, como una HERRAMIENTA y en consecuencia, enseñar a usarla, con un fin determinado, con un propósito, no para matar el tiempo o maquillar la soledad. 

El uso consciente de la tecnología no se logra con largos sermones sino como todos los demás valores que queremos despertar en los chicos, con el ejemplo. 

¿Estamos dispuestos los adultos a replantear el uso de la tecnología?

¿Cambiaríamos los adultos una tarde de pantalla por una tarde de caminata, aun si llueve?

"El espíritu humano
debe prevalecer 
sobre la tecnología".
Albert Einstein





sábado, 26 de enero de 2019

¿Pueden ser malos los chicos?


Es corriente escuchar a los adultos decir que tal chico o chica "es malo"...

¿Realmente puede considerarse malo un ser humano de dos, tres, cuatro, cinco o diez años?

¿Estamos hablando de MALDAD, o es que los adultos tampoco sabemos reconocer la BONDAD?

Decirle a un chico o una chica, e incluso a un adulto, que son malos representa un "golpe emocional".

A nadie le gusta que le digan que es "malo", a menos que sea una persona que ya se instaló en el papel de verdugo y está cobrando alguna venganza sin que los demás se hayan dado cuenta.

También puede pasar que la gente que goza de poco reconocimiento comience a a hacer fechorías para no pasar inadvertida y en la mayoria de los casos lo consigue.

Si un niño, una niña o un adolescente están buscando ser el "malo" de la película, debemos prestar atención y en vez de reforzarle ese rol, acompañarlo a encontrar aquello que lo lleva a elegirlo.

En un contexto de juego es normal querer ser buenos y malos, policías y ladrones; sin embargo, cuando estamos en la vida "real", el querer ser malo conlleva un mensaje oculto.

El "malo" disfruta haciendo sufrir a otros y eso le da poder y fama; el bueno por el contrario, puede pasar por tonto.

También existen los "falsos buenos", niños y niñas aparentemente buenitos que en el fondo actúan para ganar la confianza de los adultos, aunque no llegan a ser malvados ni perversos.

Debemos estar atentos para reconocer cuándo alguien quiere hacer de malo y darle el acompañamiento indicado. 

"No intentes curar el mal 
por medio del mal"
Heródoto de Halicarnaso
Historiador y geógrafo griego
484 - 425 A.C.

lunes, 26 de noviembre de 2018

El castigo está out




Corrige, rectifica, señala el error pero no juzgues a la persona ni amenaces con el castigo....

El castigo es una forma retrógrada de crianza, que deja rencor en los niños y casi siempre culpa en los adultos.

El problema radica en que muchos niños, niñas y adolescentes, están creciendo solos, sin nadie que los observe con amor y por lo tanto pueda corregirlos oportunamente, también desde el amor.

Al corregir, se indica aquello que no está bien y se muestran alternativas para una próxima vez, porque de los errores se aprende, siempre y cuando uno sepa en qué consistió el error.

"La cultura del terror", como la denominó Eduardo Galeano, debería ser desterrada de hogares y escuelas. Nada debe ser más importante que aprender en vez de pagar por los errores.

Debemos tener claro que en la infancia somos aprendices pero también grandes maestros; aprendices de cómo comportarnos en este mundo de normas y etiquetas y maestros de grandes saberes ocultos en nuestros talentos. 


"El único propósito del castigo 
es la prevención del mal; 
nunca impulsará a nadie 
al bien".
Horace Mann
Docente estadounidense
(1796 - 1859)

jueves, 13 de septiembre de 2018

El camino de la Rectitud



¿Puede un niño identificar el camino correcto para avanzar con su vida?

¿Estamos preparados los adultos para indicarle la ruta adecuada?

¿Sabemos acompañar los errores y la travesía o estamos obsesionados con el éxito y los resultados?

El camino de la rectitud es un camino solitario y aburrido, porque lo que flota en el ambiente es la "Ley del vivo", el atajo de la trampa, la viveza criolla...

No obstante, hace falta contarle a los chicos que existen las cárceles y que allí van a parar los que no se detienen por su cuenta, los que tienen que ser detenidos.

Así pensemos que la justicia humana no existe y veamos a muchos delincuentes burlándose de las leyes o hasta inventándolas para su provecho, hay una justicia superior, es la justicia del corazón que no deja en paz a quien mal actúa.

Enseñar valores no es una cuestión moral o religiosa, es un deber ciudadano y humano, porque el niño o la niña que toman un camino equivocado serán ciudadanos que sufren las consecuencias de su ignorancia.

Hoy estamos ante muchos padres y madres temerosos y laxos que no saben poner límites a sus hijos y "educan" a distancia, desde el celular.

Por otro lado, tenemos muchos maestros y maestras desbordados por las exigencias del sistema que todavía los pone a llenar planillas a mano y a diligenciar formularios cuando podrían estar conversando amigablemente con los chicos acerca de sus sueños, sus expectativas, sus talentos y sus intereses...

Y de fondo, tenemos a muchas instituciones públicas y privadas, absolutamente dormidas, gastando millones en publicidad de consumo y muy poco en mensajes positivos para la sociedad.

En el medio, los medios, los grandes medios que perdieron el norte y se ubicaron del lado de la billetera.

Todo está servido para fomentar y mantener la corrupción, porque los ciudadanos desconocen las normas básicas de convivencia y los deberes.

Los discursos políticos siguen siendo "ensoñadores" y mientras tanto, millones de niños y niñas van perdidos sin saber cual es el camino correcto.

¿Existe un camino correcto?

¡Si! Es el camino de la verdad, la justicia, la libertad, la transparencia, la belleza, la virtud, la modestia y muchos otros valores, que llegó el momento de entender y defender desde la perspectiva de la felicidad. 

¡Basta de amenazar con el infierno! El infierno lo crea todo aquel que vive sin reconocer lo valioso que es y se deja convencer de que es un animal inteligente.

Puede ser que el camino de la rectitud te lleve despacio y a lo mejor no llegues a conseguir todos los bienes materiales que te anuncian como trampolín a la felicidad; de lo que puedes estar seguro o segura es que la rectitud es un camino maravilloso y por más empinado que parezca, siempre te va a llevar a buen destino. 

Es posible que recorras muchos kilómetros de más, pero podrás descansar tranquilamente cada noche, con la conciencia limpia y la satisfacción de haber elegido ir verdaderamente LIBRE, sin ser comprado por nadie.

"Qué importa saber lo que es una recta 
si no se sabe lo que es la rectitud?"
Séneca





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