viernes, 11 de febrero de 2022

Renacer en valores

Este momento histórico de la humanidad, nos plantea un desafío enorme: renacer desde otros valores o desde una nueva interpretación de los que ya conocemos.

Hemos confundido la responsabilidad y la consideración porque fuimos asediados por una intensa campaña publicitaria que decía que ser responsbale es aislarse y comenzamos a ver al otro como una amenaza.

Se está perdiendo la generosidad por miedo al contagio, la serenidad por exceso de noticias negativas y lo más importante, perdimos la alegría de vivir por miedo a la muerte.

Precisamente por estar en este tiempo, estamos llamados a renacer en los verdaderos valores humanos, comenzando por la empatía, para ponernos en los zapatos del que cree y del que no cree en cualquiera que sea la amenaza externa y no dejarnos ubicar en orillas distintas.

Como seres dotados de inteligencia, también estamos llamados a defender el valor del coraje para defender el de la libertad y el del conocimiento, para que la ignorancia no nos siga gobernando.

"No nos hacemos libres por negarnos a aceptar nada superior a nosotros, sino por aceptar lo que está realmente por encima de nosotros". Goethe



 

viernes, 10 de diciembre de 2021

¿Valoras la libertad?









Una persona que valora la libertad no somete a otro ni participa del sometimiento de otros. 

No obstante, en estos tiempos de miedo y ordenanzas, se hace evidente la postura dictatorial de muchos que parecen disfrutar de señalar y condenar a quienes no quieren acatar algo de lo que no están convencidos y se han permitido el beneficio de la duda.

Todo lo que vaya en contra de lo natural no puede ser bueno. Y son tan rebuscados los argumentos pseudocientíficos para llevar a la gente a hacer algo que no quiere que la única forma en que se está logrando es convirtiéndolo en algo obligatorio. 

La sensatez nos dice que lo bueno se busca espontáneamente. Si lo que hoy le ofrecen a la gente como solución fuera tan bueno, no tendrían que convencerla, persuadirla, chantajearla y amenazarla con perder el empleo o comprarla con hamburguesas, viajes y golosinas.

Y esa coacción se afianza en la comodidad de la ignorancia; se cree saber pero no se piensa, ni siquiera se analiza y mucho menos se sigue el consejo aristotélico de estudiar los dos lados de una misma cosa, no se estudia ni un solo lado, solo se siguen las órdenes, por miedo y más miedo.

Desde tiempos inmemoriales es más cómodo aceptar las órdenes del rey que cuestionarlas y mucho menos ponerse en su contra, especialmente cuando dice procurar nuestro bien. No obstante, todos aquellos que desafiaron al rey, históricamente han forjado la libertad para la inmensa mayoría.

Estamos perdiendo siglos de evolución, de avance en materia de dignidad humana, de triunfo de la inteligencia sobre la fuerza. La ciencia y tecnología han sido doblegadas por una sopa de rata voladora que no para de mutar.

Aquí no queda otra que la salvación particular. ¡Sálvese quien pueda! y no intente salvar a nadie porque el lavado de cerebro ha sido tan efectivo que solo obtendrá rechazo y agresividad.

Hay que hacer un gran esfuerzo para no enojarse, para no sentir compasión y no odiar a los hermanos que con o sin conocimiento pleno están prestándose y en muchos casos sacando provecho de esta campaña para destruir el más noble de los valores dados por gracia divina, la libertad.

“Aquellos que cederían la libertad esencial para adquirir una pequeña seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad”.

Benjamin Franklin





 

jueves, 15 de julio de 2021

Cuidarnos es abrazarnos

 

Hacer contacto con los seres que queremos y que nos quieren, es la fórmula para mantener la salud. En esta época, en la que se están promoviendo valores totalmente tergiversados, debemos darnos cuenta de en dónde está la trampa que nos hará caer en la enfermedad. 

La distancia social es muy buena cuando te alejas de personas que te lastiman, pero cuando te imponen distancia con los seres que amas, se genera una emoción de ruptura que te puede causar más daño que todos los virus y las bacterias juntos.

Abraza, besa, mima, consiente a tus seres queridos, eso sí es el cuidado, esa sí es la responsabilidad que tenemos unos con otros. No la distancia, no el abandono y el alejamiento que nos están proponiendo estos deshumanizados protocolos sanitarios que nos están llevando a actuar en contra de nuestros propios sentimientos y de nuestra naturaleza.

La enfermedad se cuela por las grietas de las contradicciones internas. Si tú quieres abrazar pero consideras que eres "irresponsable" porque puedes contagiar a otro, entonces te estás causando un sentimiento de culpa. Te vas a sentir culpable por abrazar y por no abrazar. ¿Cómo puede ser un abrazo nocivo?

Hay que saber que existen cientos de virus y que el humano convive con ellos desde el comienzo de los tiempos. Lo que tenemos es un virus muy publicitado y etiquetado como mortal. Todo es mortal en esta vida. Los autos son mortales, el tabaco es mortal, los aviones son mortales, el alcohol es mortal. ¡Vivir es mortal! 

Cualquier virus causa malestar, requiere atención y puede llevar a una persona a la muerte si se aplica el tratamiento equivocado. Debemos usar la lógica y mantener la serenidad para pensar adecuadamente, sin el ruido interno que generan las noticias funestas creadas para mentener audiencia.

No permitas que juegen con tu miedo. Abraza a quienes amas, acércate a tus amores y siente la felicidad de tenerlos porque la vida es efímera y puede terminar por infinidad de causas que solo el poder superior que rige nuestras vidas conoce.

El único riesgo de abrazarnos es contagiarnos de amor, de alegría, de ternura y fortalecer nuestras defensas para que ningún virus nos llene de miedo.

martes, 14 de julio de 2020

La obediencia no es un valor humano


El ser humano está dotado de inteligencia, conciencia y conocimiento; aun en la edad más temprana, su capacidad de comprensión es evidente y no hace falta el uso de la fuerza para obligarle a hacer algo que puede hacer voluntariamente.

Los animales son los que pueden ser amaestrados, adiestrados, y llevados a realizar acciones aunque no comprendan para qué ni por qué, simplemente obedecen para no recibir castigo o para recibir premio.

Pretender que el ser humano obedezca es subestimarlo y a la vez habla de una postura tiránica de quien ejerce el poder y el control de las situaciones. 

La obediencia de ninguna manera puede ser considerada un valor humano, más bien la desobediencia es una herramienta para garantizar su propia dignidad.

La democracia como sistema político combate la obediencia ciega y se fundamenta en los principios de libertad y orden, para llegar a acuerdos en bien de la mayoría.

La desobediencia es la única arma que tienen los ciudadanos libres cuando los gobernantes abusan de su poder y crean decretos y leyes absurdas.


"Obedeced más a los que enseñan
 que a los que mandan"
San Agustín


domingo, 3 de mayo de 2020

Sin libertad no hay felicidad

La libertad tiene un altísimo valor para el ser humano; es un ideal y un principio, al menos para sociedades evolucionadas que defienden la dignidad humana.

Es un ideal, porque ninguna persona alcanza la libertad total, lo primero que la limita es su cuerpo y los recursos básicos para mantenerlo tales como alimento, abrigo y afecto, que lo hacen dependiente de otros, tanto en sus primeros años de vida como en la etapa de la vejez.

Quizás la libertad con la que soñamos se podría interpretar mejor desde la visión del RESPETO, poder hacer lo que realmente nos apetece sin que seamos juzgados ni estemos condicionados a ser aprobados y  amados por otros. 

Como principio, la libertad es el pilar de la Democracia, es decir un sistema de gobierno basado en la participación y el respeto por todas las formas de ser y hacer. 

El límite de las actuaciones individuales es el bien colectivo; no obstante, este concepto también se presta para tergiversar el verdadero valor de la libertad, porque se antepone una falsa bondad para encarcelar a alguien "por su bien".

Nadie encarcelado puede hacerse responsable, pues está sujeto a la voluntad de sus carceleros. Lo único que le queda al encarcelado es cuestionar la razón para haber perdido su libertad y si se sabe culpable aceptar su condena. ¿Y si se sabe inocente?

También se da que el humano es privado de su libertad mediante el engaño, se le confina diciéndole que eso trae un mayor beneficio, al tiempo que se le cortan las alas, sabiendo que una vez se abra la celda no podrá ir muy lejos. 

Hay que prestar mucha atención porque la libertad es un valor que se obtiene por el coraje y se pierde por la ignorancia.

"Velad 
para que 
no os 
engañen".
Jesús






martes, 14 de abril de 2020

Se permite la ternura


Uno de los desafíos colectivos e individuales de este tiempo es cortar con los métodos drásticos, invasivos y violentos que formaban parte de muchas dinámicas humanas, especialmente la educación y la crianza.

Nuestros ancestros fueron coaccionados a impartir "rejo" para parecer buenos padres, buenas madres o buenos maestros,
y además de ser inflexibles y rígidos, debían ser distantes, apáticos y hasta antipáticos...

Es así como en nuestra memoria celular generacional la ternura está castrada, prohibida y negada.

Hay que mover la mente, el corazón, los brazos y la boca para permitirnos vivir nuestra hermosa sensibilidad de seres humanos y disfrutar de toda la belleza que nos rodea.

Solo hay que cortar con aquellas pautas de crianza anticuadas y obsoletas que se basaban en el miedo y comenzar a acompañar con humildad y desde, con y para el amor. 

"El amor sin ternura es puro afán de dominio 
y de auto afirmación hasta lo destructivo. 
La ternura sin amor es sensiblería blanda,
 incapaz de crear nada".
Fernando Savater

domingo, 22 de septiembre de 2019

Excelencia ¿Es posible?


Muchas empresas, colegios e instituciones tienen entre sus valores la EXCELENCIA, buscando que la gente se anime a fijarse un alto estándar de comportamiento que a veces resulta incomprensible, porque es completamente subjetivo y los indicadores terminan siendo muy técnicos, alejados de la sensibilidad humana.

¿Quién determina lo que es la Excelencia en determinada cultura? Los líderes. Aquellos que tienen la responsabilidad de guiar a otros son los que con su comportamiento fijan el tope de la Excelencia en todo sentido. Es por eso que la literatura empresarial o los manuales de convivencia parecen letra muerta si los líderes no actúan de acuerdo con lo que se entiende por Excelencia en cada cultura.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, la Excelencia significa: "Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo". Los líderes entonces son los que más esfuerzo deben realizar para llegar a esa calidad o bondad superior que esperan ver en quienes los siguen.

La excelencia no tiene un límite definido, cada cual sabrá que tan lejos o que tan cerca está de alcanzar su nivel superior como ser humano, lo importante es buscarla de manera constante y sentir que siempre se está a mitad de camino, para que la soberbia no la rebaje. 

"La excelencia moral 
es el resultado del hábito. 
Nos volvemos justos 
realizando actos de justicia, 
templados, realizando actos de templanza; 
valientes, realizando actos de valentía".
Aristóteles


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